TENER UNA PANZA CHATA: ES POSIBLE

TENER UNA PANZA CHATA: ES POSIBLE

Hoy queremos ser tu aliado perfecto para ayudarte a quitar esos rollitos que se instalaron en el cuerpo, pero que deseamos eliminar.

 

Lo primero que tenes que saber para tener una panza chata es que la clave está en la palabra “combinar”. Sí, así como escuchaste. Es de suma necesidad contar con una buena dieta –armada por una nutricionista-  complementada con tratamientos estéticos y ejercicios aeróbicos adecuados.

 

Ninguno de estos tres pilares funciona bien por separado, así como tampoco deja resultados satisfactorios el hecho de comenzar un plan y no realizarlo con constancia. Además, una vez que hayas reducido esos rollitos, los ​ejercicios ​abdominales son el recurso ideal para marcarlos​.​

 

Respecto al plan nutricional, las recomendaciones más importantes que debes implementar son: evitar el consumo de sal, carbohidratos,  gaseosas, alcohol y comidas que produzcan gases. Además, es necesario elegir frutas y verduras de color naranja, ya que contienen más fibra, antioxidantes, vitamina C y beta caroteno.

 

Sí no sos deportista de alto rendimiento, no requerís de una gran concentración de energía y agua en tus músculos. Por eso, es de gran utilidad cocinar vegetales al vapor -porque de esa manera no pierden mucho sus nutrientes- y tu intestino no se expandirá con volumen extra, ya que al estar cocidos ocupan menos lugar.

 

Asimismo, es importante hacer una consulta​ de ​diagnóstico​ computarizado, que consiste ​en una medición integral del cuerpo, en ropa interior, lo que aportará información sobre porcentajes de adiposidad, musculatura, estructura ósea, etc. Esto indicará dónde están localizados los problemas y cuántos son los centímetros de exceso posibles de reducir o tonificar.

 

Por otra parte, se van a obtener datos sobre el peso ideal, correspondiente a cada estructura corporal. Aquí es necesario destacar que todo va a depender de la edad de la persona y de sus características personales como factores hereditarios, la dieta, la actividad física, los hábitos y tratamientos​ que fracasaron anterior​mente.

Dentro de los métodos que propone la medicina estética, los más recomendados son: Criolipolisis, Ultracavitación o Carboxiterapia (para acabar con la adiposidad), Vela Xtreme (una solución a la Celulitis y a rollitos) y Radiofrecuencia Accent (para tensar​ la piel).

 

Por otro lado, si el objetivo que se busca obtener es modelar ​y alcanzar estadios de relax, realizar drenajes linfáticos manuales o tratamientos Ultrareductor​es en SPA​ son una gran alternativa. Sin dudas, existen múltiples caminos a seguir para tener una panza chata. La clave está en que tomes la iniciativa, ya que -como verás- “nada es imposible”.

 

Podés contactarte con Iobella ingresando en su web www.iobella.com.ar

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