MUESTRA INDIVIDUAL: MAXI MOREIRA
Los besos que no di. Escisión de una Presencia
Curaduría: Marina Galimberti
Hay obras que se miran. Y hay obras que te miran a vos. Las de Maxi Moreira pertenecen a la segunda categoría.
Buenos Aires, Agosto 2026.

La Muestra Individual del Artista Maxi Moreira: Los besos que no di. Escisión de una Presencia se presentó el 29 de julio de 2026 en la Biblioteca Ricardo Güiraldes, en el marco de la velada cultural organizada por el Rotary Club Connection Francia, y dejó una marca difícil de sacudir. No porque impacte en el sentido espectacular del término, sino porque opera de otra manera: se instala, se queda, sigue trabajando después de que uno se va. Una sola noche. Un solo espacio. Y sin embargo, la obra duró mucho más que eso.
En la obra de Maxi Moreira, el cuerpo no aparece entero. Se presenta escindido: un ojo, una mano, un dedo, un labio. Como si la realidad psíquica fuera precisamente aquello que no puede sostenerse de una sola vez, y que, sin embargo, se hace visible porque la expresión artística le ofrece un lugar. Esa fragmentación no es un recurso formal: es la forma que la pintura encuentra para lo que no se sostiene entero.
Cada recorte del cuerpo pintado es una superficie de contacto entre dos mundos. El del cuerpo físico, presente, recortado, concreto, y el de una configuración psíquica que también avanza por partes, por escisiones, por zonas que se tocan sin siempre reconocerse como un mismo cuerpo. Lo que no puede decirse, lo que no pudo darse, lo que no llegó a ser, encuentra en las obras una salida que la vida no ofreció. No como ilustración de un padecimiento, sino como una forma de subjetividad que se vuelve visible, que le permite existir afuera, donde antes había ausencia.
Estas obras no reconstruyen un cuerpo entero: lo sostienen fragmentado. Y en esa fragmentación se puede leer un mundo. Su mundo.
La curaduría de Marina Galimberti acompaña esta propuesta con una precisión que no es casual: la de saber leer lo que el artista todavía no terminó de decir, y construir el espacio donde esa tensión pueda respirar sin resolverse. Una curaduría que no ilustra ni explica, sino que amplifica que pone cada obra en relación con las demás de modo que el conjunto diga algo que ninguna pieza podría decir sola.








La muestra no pasó desapercibida. Referentes del arte y la cultura que asistieron a la velada destacaron tanto la obra como la propuesta curatorial. «Una obra que conmueve», señaló Norma Duek. Patricia Saporiti subrayó la sensibilidad con la que Moreira aborda la ausencia como territorio creativo. Alma Comas destacó el acierto de la curaduría para potenciar cada relato dentro del conjunto.
Arte y curaduría en diálogo real: dos voces que se necesitan para que algo que estaba en silencio pueda, por fin, ser escuchado.
Artista: Maxi Moreira
Curaduría: Marina Galimberti
Biblioteca Ricardo Güiraldes · Rotary Club Connection Francia · 29 de julio de 2026



