Buenos Aires, Mayo 2026. Hay diseñadoras que crean colecciones. Y hay diseñadoras que crean conciencia. Lorena Vie hace las dos cosas, y desde hace 26 años lo hace con la precisión de quien conoce profundamente su oficio y la urgencia de quien entiende que el mundo no puede esperar.

Galardonada con el Premio Revelación 2000 de la Cámara Argentina de la Moda al mejor diseñador emergente, ganadora del concurso internacional Yo el Joven Creador de Modas y finalista en certámenes internacionales como EVIAN y Alpargatas, Vie construyó una trayectoria que la posiciona entre las voces más sólidas y consecuentes del diseño de autor argentino.
Pero su definición de slow fashion no es un concepto de marketing. Es una declaración de principios que practica sin pausas desde el año 2000: diseñar sin temporadas, sin tiempo determinado, con prendas únicas o series de mínimo stock, siempre a medida. Cortar a mano, sin tijera eléctrica. Reducir al mínimo las costuras a máquina. Utilizar cada descarte textil del corte en el mismo u otro diseño. Decorar cada prenda con pasamanerías y bijou de descarte. Crear piezas que se eligen para no dejar de usar nunca, y que puedan reciclarse a futuro si fuera necesario.
«Ser slow fashion en Lorena Vie es que cada prenda tenga arte en su armado y confección», afirma la diseñadora. Una filosofía sostenida durante 26 años sin apoyos económicos externos, sin canjes con famosos, sin ceder ante las presiones de una industria que produce en masa y descarta sin culpa.
Su propuesta no pasa por el algodón orgánico ni los tintes naturales. Pasa por algo más radical y más honesto: evitar que el poliéster que ya fue producido termine en la basura. Reutilizar lo que existe. Ser firme en la propuesta de valor, aunque nadie lo vea, aunque nadie lo financie.
De esa convicción nació Semer des Fleurs, sembrar flores, en francés, su proyecto más personal y más político. Flores de tela elaboradas con el cien por ciento de materiales de descarte, sin desperdicios en su armado, concebidas como joyas de arte textil: lúdicas, sostenibles, hechas a mano. Un jardín creativo donde cada flor es también una declaración de principios.
«Siembro flores porque mi industria, la segunda más contaminante del planeta, sigue produciendo en masa sin reciclar y sin control. Siembro flores porque soy responsable desde hace 22 años de mis propios descartes», afirma Vie.

Docente y directora creativa, acaba de renovar su marca por diez años más. Un reconocimiento institucional que llega después de más de dos décadas de coherencia absoluta entre lo que piensa, lo que dice y lo que crea.
Lorena Vie no sigue tendencias. Las cuestiona. Y mientras lo hace, siembra.
Entrevista realizada por Marina Galimberti
Directora : Editorial Francesca

